martes, 8 de febrero de 2011

RECORDAR ES VIVIR


Siempre quise ser escritora y quiero ser feliz. Creo que con el paso del tiempo esos anhelos se me fueron olvidando o cambiando por el camino, pero ahora cuando me siento a ser yo, cuando estoy a punto de graduarme cmo Licenciada en Lengua Castellana y Literatura, me siento a valorar mi vida, recuerdo que siempre quise eso y aún lo quiero, aunque la sociedad o la situación siempre me obligue a hacer otras cosas.

Hoy retomando el blog quiero traer un escrito que nos pidieron hacer sobre nuestras vidas a los 17 años. Y como quiero escribir, necesito la opinión de Ustedes.

“Tal vez han pasado muchos años y en verdad no lo recuerdo todo. Quizás la mente protege ciertos recuerdos, pero hay cosas que debemos recordar porque de la historia de nuestra propia vida podemos aprender; no se trata de quedarnos atrapados en el pasado.”

Hoy finalmente he terminado mis estudios profesionales y muy pronto recibiré el grado como Licenciada en Lengua Castellana y Literatura. Estoy feliz. Mis sueños se están cumpliendo.

Y es que siempre quise estudiar esto; desde que terminé mi bachillerato mi inclinación era hacia el castellano. Todo se venía venir, pero el destino me tenía preparada otras cosas. Siempre he querido escribir entre otras cosas porque leía cuanto tenía en las manos. Afortunadamente de pequeña tuve la oportunidad de que mi madre me comprara todos los comics, además contaba con mi hermana Nidia quien era adicta a las novelas y me contagié de ese gusto y no había novelas de Corín Tellado o de Agatha Christie que nosotras no leyéramos. Y una y otra vez me leí Las Mil y Una noche (un cuento delicioso) y en un libro de Margaret Mitchel:” Lo que el Viento se llevó”, llegué a sentirme Scarlet O`Hara y de allí he escogido para algunos apuntes la frase “MAÑANA SERA OTRO DIA”.

Hoy cuando se me pide que escriba sobre mis 17 años es un nuevo día.

Es la una de la mañana del 23 de mayo del 2010 y terminada una tarea, he retrocedido muchos años, muchos recuerdos que vienen a mi memoria, todos importantes dentro de mi vida, es mi historia y también la de mis
padres, hermanos, familiares y amigos.

Muchos de estos recuerdos corresponden a mi edad juvenil, en donde mantenía complicidad con mis amigas: Saida, mi querida prima, compañera, amiga y cómplice, hoy está en el cielo y con ella Loly y Ruquita, mis compañeras más cercanas en el colegio.

Pero de esa época aún tengo la oportunidad de estar cerca de Carmen Alicia Rodriguez, Consuelo Quiñones, Cecilia Vallejo, Gladis escobar, María Helena Kant y Aguilar, mi prima Fabiola del Castillo, Luz María Ortega, Mabel y otras que están en otras ciudades de Colombia y otros países. Que tiempos tan deliciosos que compartí con ellas y también con algunos hombres porque en mi colegio de monjas en esa época se aceptaron algunos chicos. Con Efraín tuve una pelea jugando ping pong y Carlos Adolfo que no era mi compañero de curso era un chico muy lindo: imagínense ojos verdes, rubio, atlético, nos tenía matadas.

Recuerdo también con mucha emoción a algunas de mis maestras especialmente a Isabel, Robertina, a la hermana Teresa, Margarita y Josefina y aunque haya pasado mucho tiempo sus nombres son un poema de amor y gratitud por haberme educado con sabiduría.

Y en estos recuerdos que están cruzando por mi mente y entre lágrimas escribo, están los de mi casa con mi madre Raquel y mi papá Medardo, seres maravillosos y a quienes les debo lo que soy. Mi madre muy de la casa, seria. Mi papá divertido, alegre, me enseñó a bailar. Hoy tampoco está. No tuve la oportunidad de disfrutar de mis abuelos maternos, recuerdo de ellos porque mi abuelo estuvo en la guerra y fue salvado de morir, mi abuela utilizó su larga cabellera para este propósito, y así con esa larga cabellera la recuerdo en el parque Colón con las demás hermanas: mis tías.

Vivía en el popular Puente del Medio, todos decían que era la mitad del mundo.
Y en la esquina estaba mi casa de dos pisos. Mis hermanos mayores vivían en Bogotá y mis hermanas se habían casado. Germán, conocido cariñosamente como la “Pullita” estaba conmigo compartiendo esa etapa de mi vida.

Cerca a mi casa está la de mi amiga Consuelo Quiñones con quien compartía no solo en el colegio sino también en el barrio.

Aún cuando tenía 17 años, a punto de ser mayor, en las noches cuando la luz se había ido, en el hall de la casa, mis padres me contaban historias pasadas, narraciones sobre apariciones, en fin parte de los mitos de nuestra cultura. Me encantaba saber de estas cosas. Creo que esto afinó el amor que siento por mis tradiciones. Y en esta casa de mis padres disfrutaba de la buena vida y sobre todo en la cocina había algo que me agradaba hacer: ver como mamá sacaba la piangua y los hostiones y Yo me comía lo que quedaba en las conchas, ahí también adquirí el gusto por estos productos propios de esta región.

Y en navidad me preparaba para la llegada de mis hermanos que traían los regalos y alistarme para salir a visitar los pesebres con mis amigas del colegio y recorríamos todos los lugares en bicicleta. Que tiempos aquellos…

Pero también no puedo dejar pasar por alto los diferentes papeles que interpreté en mis sueños de ser actriz. No había papel que no hiciera: Fui la Gaitana, la madrastra de Blanca Nieves, de comedia con Charles Chaplin, protagonicé todos los casos juzgados; declamadora de poemas, en fin una hermosa, bella, e inolvidable época.

Han pasado muchos años, pero nunca podré olvidar que fue también cuando estaba enamorada de quien fue mi esposo más tarde: Jorge Rodríguez, un hombre joven, apuesto que me amaba mucho, podría decir que su amor dolía.

Mi familia no lo quería y a escondidas y con la complicidad de mis amigas, a las que mencioné antes, veía. Aprovechaba las noches sin energía pero con la luz de la luna para hablar con él en inglés y así mis padres no se dieran cuenta de lo que nos contábamos. Y es que Jorge hizo un curso de inglés para hablar conmigo; Yo ya hablaba ese idioma porque me gustaba y era la mejor en la clase.

Y disfrutábamos de paseos por el bajito muy enamorados. Que tiempos! Hoy Jorge también está muy lejos en el cielo.

Estos recuerdos me han sacado lágrimas, estoy sola escribiendo..

Pero saben… hay algo que también me gustaba de esa época y que ahora se ha perdido!

- Andar en bicicleta era un gusto, no nos preocupábamos por quedarnos sin gasolina

- Tomábamos agua de la llave con tal de quitar la sed y no se hablaba de agua contaminada

- El colegio era todo el día y cuando salíamos a vacaciones soñábamos con regresar pronto

- No teníamos celular, así que nadie podía ubicarnos y menos decirnos. En dónde está?

- Nos íbamos de baile los sábados en la tarde y la pasábamos rerico

- Nos cedían el puesto, abrían las puertas

- Cuando un compañero perdía el año lo repetía simplemente, nadie iba al sicólogo.

- Teníamos libertad, fracasos, éxitos, responsabilidades… y aprendíamos a manejarlos. Humm en este caso si les cuento que fallé. Al año siguiente me llegó un regalito.

Pero en verdad que fue una época como dirían los chicos de hoy: VACANA.

Hoy vivimos en un mundo a toda velocidad, todo es rápido: las comidas, los matrimonios, en fin mucho estrés y ansiedad lo que hace que disfrutemos poco de la vida.

En estas pocas líneas he trazado una pequeña pincelada sobre los acontecimientos de esta edad en mi vida y descubrir cada recuerdo y su encanto merece escribir todo un libro con segundas y terceras partes, así que quiero agradecer a Dios por el hogar, la época, el entorno y el resto de las circunstancias en que me correspondió vivir esta etapa y cuando mires atrás recuerda que hoy estas vivo y la manera en que vivas la vida será la manera en que serás recordado.

Muchas gracias por escucharme. Les dejo un pensamiento y un poema

"Nunca dejes de recordar que sólo el hecho de existir es divertido.” Anónimo

Y MIENTRAS LA LUNA ALUMBRE CADA NOCHE, SABRE QUE TENGO ESPERANZAS DE SEGUIR ADELANTE.




2 comentarios:

  1. tiita me encanto lo que escribiste y queria confesarte que se me revolvieron hasta las tripas...jejjeje...tocaste mi corazon y alma..si hace lo haces con tan solo estas letras que no haras de mi cuando tenga entre mis manos tu primera novela o ensayo, que se yo tan ignorante en la materia, solo se que lo vas a lograr, que tienes el toque...te quiero...

    ResponderEliminar
  2. bueno profe su pagina esta mu bopnita y eso q la palabar bonita no la alcanza, esta hermosaaaaa. att: kevin andres a.

    ResponderEliminar